El estrés laboral no siempre llega con sirenas ni con un gran aviso. A veces se cuela poco a poco, disfrazado de responsabilidad, de exigencia, de «solo un poco más». Y cuando menos lo esperas, te encuentras viviendo al límite sin saber muy bien por qué.
En nuestra consulta de psicología en Carabanchel, cada vez más vecinos acuden buscando respuestas. Personas que teletrabajan, que están al frente de un negocio, que lidian con jornadas eternas. Todos con una sensación común: están agotados, y no saben cómo parar. Por eso contamos con un equipo de psicólogas para estrés laboral.
El agotamiento profesional no es debilidad. Es una respuesta del cuerpo y la mente a una sobrecarga sostenida que tiene solución desde la psicología.
El estrés laboral es una respuesta del cuerpo y la mente ante demandas que superan los recursos disponibles: percepción de presión, urgencia, responsabilidad excesiva y falta de control. Es una respuesta normal y hasta adaptativa en dosis cortas. El problema es cuando se vuelve crónico.
El burnout o síndrome de desgaste profesional es el resultado del estrés laboral crónico no gestionado. La OMS lo describe como un estado de agotamiento vital caracterizado por tres dimensiones:
El teletrabajo ha sido una revolución, pero también un arma de doble filo para la salud mental. Muchas personas han perdido la frontera entre casa y oficina, entre descanso y obligaciones. El portátil siempre encendido, las notificaciones que no paran, la sensación de estar «de guardia» permanente sin la señal clara del fin de la jornada que proporcionaba salir de la oficina.
Esta ausencia de frontera tiene un efecto acumulativo: el sistema nervioso no consigue completar el ciclo del estrés (activación → descarga → recuperación) porque la fase de recuperación nunca llega. El resultado es un organismo en estado de alerta permanente que va agotando sus recursos de forma silenciosa.
El estrés laboral va más allá del agotamiento mental.
Una de las cosas que más sorprende a los pacientes es descubrir que muchos de sus síntomas físicos tienen un origen en el estrés laboral crónico. El cuerpo habla cuando la mente no puede más.
Estos son 4 sistemas afectados:
Estas son algunas de las señales que indican que el estrés laboral está pasando factura de forma seria:
Un psicólogo especializado puede ayudarte en el tratamiento del estrés laboral. Cada caso es diferente, por lo que la individualización es fundamental.
Hay que distinguir entre estrés laboral, burnout y depresión, ya que el tratamiento tiene matices diferentes. Identificar los factores laborales específicos que contribuyen.
El uso de técnicas de respiración, relajación progresiva y mindfulness para bajar el nivel de activación basal y completar el ciclo del estrés nos ayudarán en el proceso.
Consiste en trabajar las creencias que mantienen el ciclo de sobrecarga: perfeccionismo, dificultad para delegar, miedo al fracaso, necesidad de aprobación del jefe.
Te ayudamos a aprender a decir "no", a separar el tiempo de trabajo del tiempo personal y a recuperar actividades de recuperación (ocio, ejercicio, contacto social...).
Cuando el burnout es severo y ha requerido baja laboral, la vuelta al trabajo debe ser gradual y supervisada, con ajustes en la carga y en las condiciones laborales.