El pie plano valgo supone la pérdida del arco longitudinal normal y un comportamiento biomecánico que va acumulando problemas a lo largo de la vida.
Es normal en los niños, pero en el adulto es importante tratarlo mediante ejercicios para que no aparezca sintomatología.
En los niños se presenta hasta los seis años de forma fisiológica, es decir, de manera natural. Aunque hay que saber discernir si el aplanamiento es exagerado o el normal en esas edades.
Hay muchas razones para que se dé un pie plano (problemas óseos, musculares, neurológicos, traumáticos…), y son el podólogo y el fisioterapeuta, entre otros, quienes deben valorar ese origen y la forma de actuar, ya sea mediante ortesis plantares (plantillas), terapia manual, ejercicios…
Aqui os proponemos una serie de ejercicios básicos para controlar la evolución del pie plano valgo a lo largo de la infancia para que, una vez terminado el desarrollo, no deje las típicas secuelas y todos esos problemas asociados que van multiplicándose y empeorando a lo largo de toda la vida.
Recuerda que esto son unas ideas, la dosificación, pautas e individualización de los ejercicios debe hacerlo un profesional.
Pies juntos - Pies paralelos, separados a la anchura de los hombros - Puntas separadas, talones juntos - Puntas juntas, talones separados
Alternando pies
Durante 30 segundos, caminar volcando el pie levemente hacia afuera.
Durante 30 segundos, caminar aguantando talones bien arriba.
La intención de estos ejercicios es potenciar la musculatura que eleva el arco interno del pie. Si no se realizan de forma correcta o existen molestias al realizarlos, debe consultar a un profesional. Aunque, entendemos que en caso de detectar un pie plano, se debería acudir, se realicen o no estos ejercicios.
Los ejercicios deben realizarse días alternos para que tengan efecto durante el desarrollo. Por ello, es importante establecerlos como una rutina.
Para comenzar el tratamiento de tu pie plano, la clave es un profesional con el doble grado fisioterapeuta y podólogo como el que tenemos en nuestra clínica Plexum en Carabanchel.
Te valoraremos e iniciaremos el tratamiento desde la primera consulta.