En nuestra consulta de psicología en Carabanchel acompañamos a personas con depresión con la certeza de que con el apoyo adecuado la recuperación es posible. El tratamiento de psicología para la depresión es fundamental.
«Es que estoy triste.» «Será que me falta fuerza de voluntad.» «Solo necesito organizarme mejor y esforzarme más.» Estas son las frases que muchas personas con depresión se dicen a sí mismas antes de dar el paso de pedir ayuda.
Puede pasar mucho tiempo hasta que lo hacen, porque la depresión se disfraza de muchas cosas: de cansancio, de apatía, de «días malos que no terminan», de una lentitud interior que los demás no ven pero que lo impregna todo.
La depresión no es flojera ni actitud. Es una enfermedad real con síntomas reconocibles, causas identificables y tratamiento efectivo. En Plexum acompañamos a personas que han perdido las ganas y quieren recuperarlas.
La tristeza es una emoción humana normal, saludable y adaptativa. Aparece ante pérdidas, fracasos o situaciones difíciles, y tiende a disminuir con el tiempo.
El trastorno depresivo mayor es diferente en intensidad, duración e impacto: es un estado de ánimo persistentemente bajo (o de vacío e incapacidad para sentir) que dura al menos dos semanas, que afecta al funcionamiento cotidiano y que no responde a los intentos habituales de mejorar el estado de ánimo.
Una persona con depresión no puede «animarse» con la misma facilidad con que puede animarse alguien triste. El cerebro deprimido funciona de forma diferente: hay alteraciones en la producción de neurotransmisores (serotonina, dopamina y noradrenalina) y en la actividad de regiones cerebrales clave para la regulación emocional.
No es falta de carácter: es una enfermedad.
El diagnóstico de depresión requiere la presencia de varios síntomas de forma persistente. Algunos síntomas de la depresión son menos conocidos que la tristeza, pero igualmente importantes:
Aquí tienes los 4 tipos de depresión más habituales para que entiendas las principales diferencias.
El espectro depresivo incluye varias formas clínicas con características propias:
El Episodio depresivo mayor es el más frecuente. Puede tener un desencadenante claro (pérdida, estrés...) o aparecer sin causa aparente.
Es un estado depresivo de menor intensidad pero de larga duración (más de 2 años).
La persona "funciona" pero con un tono vital muy bajo y una sensación de que "siempre ha sido así".
La depresión postparto aparece en las semanas o meses posteriores al parto y afecta a entre el 10-15% de las madres.
No es solo "tristeza de madre": es un trastorno real que requiere intervención especializada.
El trastorno afectivo estacional son episodios depresivos que aparecen de forma recurrente en los meses de menor luz solar (otoño-invierno) y mejoran en primavera-verano.
Es una pregunta frecuente. La respuesta depende de la gravedad del episodio:
En Plexum trabajamos coordinados con la red sanitaria y derivamos a psiquiatría cuando el caso lo requiere. No estamos solos en este proceso: somos parte de una red de apoyo.
Un psicólogo especializado puede ayudarte en el tratamiento la depresión. Cada caso es diferente, por lo que la individualización es fundamental.
Las terapias con mayor evidencia científica para la depresión son la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia de Activación Conductual.
Ambas terapias comparten un principio fundamental que puede sonar contraintuitivo: cuando se tiene depresión, esperar a tener ganas para hacer cosas no funciona. Es al revés: hay que empezar a moverse para que las ganas vuelvan gradualmente.
Recuperar actividades significativas de forma gradual, empezando por las más pequeñas y accesibles.
La reestructuración cognitiva consiste en identificar y cuestionar los pensamientos automáticos que alimentan la ansiedad ("algo malo va a pasar", "no voy a poder con esto"). Aprender a evaluar las situaciones de forma más realista y menos catastrófica.
Procesar el dolor, la culpa o la rabia que subyacen a muchos episodios depresivos.
Redes de apoyo, hábitos de sueño, ejercicio físico (con evidencia científica sólida como coadyuvante antidepresivo).