El pie diabético es un proceso habitual en esta condición. A continuación entenderás en qué consiste y cómo nuestro podólogo en Centro Clínico Plexum puede ayudarte.
La diabetes afecta a la circulación y a la sensibilidad de los pies de una forma que muchas personas no descubren hasta que aparece un problema serio.
Por eso la revisión podológica periódica no es un «extra» para quien vive con diabetes —es una parte esencial del cuidado de su salud tan importante como el control de la glucemia o las revisiones oftalmológicas periódicas.
El pie diabético es la combinamos de factores:
En podología se habla de distintos grados de riesgo del pie diabético según la presencia de neuropatía, de alteración circulatoria, de deformidades (juanetes, dedos en garra…) y de antecedentes de úlceras previas. Esta clasificación es la que determina con qué frecuencia necesitas revisión —no es lo mismo un pie diabético sin ningún signo de alarma que uno con neuropatía ya establecida.
En nuestra clínica de podología en Carabanchel valoramos y tratamos todos los grados de afectación de pie diabético.
En Centro Clínico Plexum apostamos por la valoración y tratamiento del pie diabético con podólogos especializados:
También dedicamos parte de la consulta a formar al paciente en autoexploración diaria —mirar (y si hace falta con la ayuda de un espejo revisar la planta del pie) los pies cada día es el hábito preventivo más importante que existe; y cuesta apenas un minuto.
Como mínimo una vez al año si no hay signos de alarma; cada 3-6 meses si ya existe pérdida de sensibilidad, alteración circulatoria o antecedentes de lesiones previas.
Ante cualquier herida, rozadura, ampolla o cambio de color que no mejora en un par de días, la revisión debe ser inmediata —no esperar a la próxima cita programada.
El cuidado podológico en diabetes incluye el corte seguro de uñas (hecho de forma incorrecta, en casa o con instrumental no adecuado, es una de las causas más frecuentes de infección en pacientes diabéticos), tratamiento de callosidades sin agredir la piel sana, y plantillas de descarga cuando se detectan puntos de presión elevados que, sin corregir, podrían derivar en una úlcera con el tiempo.
Un calzado inadecuado (estrecho, con costuras internas rígidas, sin suficiente espacio en la puntera) es una de las causas más evitables de lesión en pie diabético.
Recomendamos calzado de horma ancha, sin costuras internas agresivas, con suela que amortigüe bien, y revisar el interior del zapato antes de ponérselo si hay pérdida de sensibilidad —un pequeño objeto o una arruga en el calcetín pueden pasar desapercibidos y causar una lesión.